sábado, 22 de junio de 2013

2011 - Los que siempre están en medio.

Voy a aprovechar el blog para hacer un repaso a mi biografía carnavalera. Iré subiendo articulitos de lo que ha sido mi mundo chirigotero desde que empecé, las agrupaciones que he sacado o las personas que he conocido en estos años. Hoy contaré el principio de todo.
 Todo se inició en 2010, cuando aún era estudiante de la ESO, y fue extrañamente con un profesor de Inglés que me sacaba veinte años, con quien di mis primeros pasos en esto. Recuerdo que en la cafetería del colegio hablábamos muy frecuentemente de carnaval, del antiguo, del que nos gustaba a los dos. Aún me acuerdo de cuando cantábamos "Me han dicho que el amarillo" mientras marcaba los nudillos en la hebilla de mi cinturón. Total, que un día ese profesor, Máximo, me animó a sacar algo. Maldigo y bendigo ese momento en el que se nos pasó esa ingenua idea por la cabeza. Nos pusimos manos a la obra y comenzamos a buscar componentes por el ya casi extinguido Tuenti. Teníamos la idea, las ganas y la ayuda necesaria, pero no el grupo. Comenzamos a reunirnos los cuatro locos que confiamos en esto: Germán, Adri (con el que dos años después he tenido el honor de coincidir, un amigo para los restos), Ale Castellano, Juande, Selu, Adrián, Manu... pero eso no era suficiente para sacar adelante aquello. Tuvimos mala suerte, de hecho, un tal Manolo Moto me "quitó" a un guitarra, un octavilla y un caja de postín justo cuando íbamos a empezar a ensayar. Parecía mentira que el que inconscientemente frenó mi llegada al carnaval fuera el que me lanzaría y me diera la oportunidad un año después.
 La cosa es que en mi cabeza ya tenía el tipo, nos íbamos a llamar "Los que siempre están en medio". Tenía parte del repertorio escrito y la música era nada más y nada menos que de José Antonio Alvarado, quien me animó desde un principio, ayudándome desinteresadamente a sacar una agrupación. Yo era un chaval de dieciséis años, sin experiencia y sin más aval que la ilusión, pero pese a ello, un grande como es Alvarado me quiso ayudar dándome un pasodoble magistral que comenzaba con "Saltó la noticia saltó". Una lástima que esa maravilla nunca viera la luz. Por otra parte, un buen amigo como Selu Nieto (quien lo conoceréis la mayoría como Hipólito el de Puente Viejo) también quiso ayudarme en lo que necesitara. Tuti Alvarado también me enseñó un poquito como iba el tema, que no era todo precisamente alegrías. El Écija también se interesó en el proyecto. Nunca podré estar lo suficientemente agradecido a estos monstruos que me animaron y me ayudaron a conocer el carnaval. Les debo varias.
 Había ganas, repertorio, ilusión...pero la realidad es que a septiembre llegamos con un solo guitarra y sin percusión. La cosa pintaba fea. La mayoría me apoyó hasta el final, pero llegó un punto en el que todos renunciamos, puesto que, al menos ese año, salir era imposible. Pese a las dificultades, el núcleo siempre estuvo unido y aún nos damos un abrazo sincero cuando nos encontramos en algunos teatros.
 Llegó el carnaval 2011 y las letras de "Los que siempre están en medio" en el cajón. Aún así, lo disfruté y todavía toco de vez en cuando con la guitarra aquel "Saltó la noticia, saltó".
 La cosa es que para quitarme el mono, me quise interesar por aquel tal Manolo Moto y su chirigota y fui a verlos un par de ensayos semanas antes de que fueran al Falla, sin conocerlos de nada. Fui sin saber que allí estaba el que tres meses después sería mi grupo y algunos, mis amigos, los cuales todavía conservo. 

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